Posted by ilsa ziur on Friday, April 30, 2010 Under: lugares
Cuando estaba en prepa escuché una anécdota (quizás falsa) de que, cuando Lewis Carrol había escrito Alicia en el país de las maravillas lo había hecho para poner en papel el cuento que le había narrado a tres niñitas mientras viajaban por un río. Cuando sus amigos lo leyeron, les pareció fabuloso y quisieron más. Entonces Lews Carrol escribió Alicia a través del espejo con una crítica más fuerte a la sociedad victoriana y con una estructura mucho mejor planeada.
A como veo las cosas, me parece muy factible hacer un a través del espejo de Monterrey, su cultura, la manera de hacer las cosas y cómo la ciudad zozobra entre balas, drogas y rock&roll. Bueno, rock&roll no, pero sí zozobra. Con gente enorme petulante, con gente pequeña que, como alguien me dijo alguna vez, son enanos con caballo.
Me encantaría una viñeta de Rodrigo Medina sin poder ver las cosas que pasan en la ciudad porque se la pasa con un espejo enfrente o Sostmann jugando a dar vueltas con la frente pegada a la recámara de una AK-47.
Me imagino a la gente como una gran línea de uno clavándole al otro los pies en el suelo. Cuando ven algo que no les parece abren la boca para denunciarlo pero sus palabras se hacen burbujas y estallan con un sonido tan hueco como ellos.
Lo que es definitivo es que esto, la situación de la ciudad en la que vivo, es apenas empezar a ver a lo lejos el fondo de un hoyo por el que jamás pensamos que podríamos caer y por el que nos empezamos a desplomar hace mucho más tiempo del que creíamos.