Primero lo vi por la ventana. No puse mucha atención porque estaba en clase. Pero fue escalofriante. No esperaba verlo ahí después de todo este tiempo. Obviamente fingí que nada había pasado, me dije que no era nada, vamos hombre, te estás engañando, la vejez, los lentes, el cansancio, el calor, el estrés, el smog, cualquier excusa. Seguí dando la clase y mis alumnos seguramente pensaron, este viejo loco o algo sobre el alzheimer, raciocinios por el estilo que en realidad no me preoc...
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